Mew, el misterioso Pokémon número 151, no nació de una elaborada estrategia de marketing, sino de una travesura técnica y un golpe de suerte. Su historia es la de un secreto que estuvo a punto de no existir y que, irónicamente, terminó rescatando a la franquicia del olvido.
El Pokémon que «no cabía» en el cartucho
La creación de Mew fue obra de Shigeki Morimoto, programador de Game Freak. El desarrollo de Pokémon Rojo y Verde en Japón fue un proceso caótico que duró seis años y dejó a la empresa al borde de la quiebra. El código de los juegos estaba tan saturado que no cabía ni un alfiler.
Cuando finalmente terminaron de limpiar los errores y eliminaron las herramientas de depuración, quedaron libres apenas 300 bytes de memoria. Cualquier programador sensato habría dejado ese espacio vacío para evitar fallos en el sistema, pero Morimoto decidió arriesgarse: en un acto de rebeldía creativa, inyectó a Mew en ese hueco minúsculo poco antes del lanzamiento. Era una broma interna; solo los empleados de Game Freak debían saber que estaba ahí.
El camión de Ciudad Carmín y el nacimiento de una leyenda
Sin embargo, el código no era perfecto. Debido a un error imprevisto (un glitch), algunos jugadores empezaron a encontrarse con Mew, desatando una oleada de rumores sin precedentes.
Antes de que existiera YouTube o las redes sociales, nació el primer gran «Fake News» de los videojuegos: el camión de Ciudad Carmín. Miles de niños en todo el mundo juraban que si usabas el movimiento «Fuerza» sobre un camión aparcado en el puerto, Mew aparecería. Aunque el camión era solo un elemento decorativo sin función alguna, se convirtió en el monumento a la obsesión de toda una generación y mantuvo el juego en el número uno de ventas durante meses.
De «chiste interno» a fenómeno mundial
Nintendo, al ver la locura que se había desatado, decidió oficializar al personaje. En 1996, la revista CoroCoro anunció un sorteo exclusivo: solo 20 ganadores recibirían al «Pokémon Legendario» en sus cartuchos. Para sorpresa de todos, se apuntaron más de 78.000 participantes.
A partir de ahí, el estatus de Mew se regularizó y pasó a ocupar su lugar oficial en la Pokédex. Lo que comenzó como un «chiste» de Morimoto para reírse con sus compañeros acabó definiendo el modelo de eventos especiales que la saga mantiene hasta hoy.
Fuente | Nintendo UK




