Pokémon ha demostrado en múltiples ocasiones que su universo no solo se nutre de la imaginación, sino de una profunda conexión con la mitología y los relatos antiguos. El ejemplo más fascinante lo encontramos en el Trío Creador de la región de Hoenn: Groudon, Kyogre y Rayquaza.
Aunque Nintendo no lo ha confirmado oficialmente, las similitudes sugieren que estos titanes están inspirados directamente en las tres bestias primordiales mencionadas en los textos hebreos y el Libro de Enoc.
Los Tres Soberanos de la Creación
Según la tradición, estas criaturas representan el dominio absoluto sobre los tres reinos de la Tierra:
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Rayquaza (El Ziz): Inspirado en el Ziz, un ave gigantesca y monstruosa capaz de bloquear el sol con sus alas. Al igual que Rayquaza en el juego, el Ziz es el rey indiscutible de los cielos y actúa como protector de las aves.
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Kyogre (Leviatán): Su referente es el Leviatán, la mítica bestia marina que personifica el caos y el poder del océano. En los textos antiguos, se le describe como una criatura colosal que habita en los abismos del mar.
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Groudon (Behemot): Derivado de Behemot, una bestia terrestre de fuerza inconmensurable. Su conexión es evidente: ambos representan la tierra firme y la magnitud de los continentes.
La Separación de los Monstruos
La relación entre estas entidades no es solo visual, sino también narrativa. En el Libro de Enoc se describe su origen y destino con un misticismo que resuena con la rivalidad de Groudon y Kyogre:
«Y en ese día se separarán dos monstruos: una hembra llamada Leviatán, que morará en el abismo donde manan las aguas; y un macho llamado Behemot, que ocupará con su pecho un desierto inmenso llamado Dandain.»
Esta separación bíblica refleja perfectamente la mecánica de los juegos Rubí y Zafiro, donde el despertar de ambos Pokémon amenaza con romper el equilibrio del mundo hasta que Rayquaza interviene para restaurar la paz.




